sábado, 21 de noviembre de 2009

Diccionario Hecatombiano

Alguna vez os habréis preguntado si los conejos diabólicos hablan en un lenguaje diferente al vuestro, o simplemente se dedican a mover sus lindas pero asesinas naricillas.

Pues bien, aquí está todo lo que debéis saber para comunicaros con un conejo diabólico: el diccionario hecatombiano.

A

A LO PIJO: De forma casual, tontunamente.

ALUCIFLOTAR: Hallarse en un estado de estupefacción supino, tanto, que uno levita del suelo.
AMEBO: Véase Egosexual.

amibola@amiaire.com: Dícese del estado anímico de pasotismo en grado sumo.

ANDROPÁUSICO: Véase Nexus.

AY QUE ME LOL: Estado de diversión en el cual uno no puede parar de reírse como si de
mongopléjico se tratase.

B

BISEXUALIDAD: Opción sexual de una persona que ha comprendido que no sólo de machos vive la hembra.

BOH: Expresión máxima de hartazgo.

C

CABRERO: Dícese del espécimen de procedencia éuscara que gusta de dedicarse a la zoofilia, con
preferencia por las cabras, dada su imposibilidad para relacionarse con hembras de su misma
especie. Egocéntrico. Chuloputas.

CAER(SE) LAS BRAGAS A ALGUIEN: Acción que se produce cuando ante la persona aludida
se lleva a cabo algo de especial relevancia.

CALVOMIERDA: Alopécico.

CANI: Espécimen producto de un fallo evolutivo, pesadilla de la selección natural darwiniana.
Destaca su afición por el oro y por deformar el lenguaje. Ejemplo: Er Dani er negro, terror de
Sovietlovers.

CARATETA: Acto fetichista consistente en que la fémina posa sus pechos sobre la cabeza de un
Sovietlover.

CÓMEME EL CORAZÓN (QUE LO TENGO ENTRE LAS PIERNAS): Véase Vete a la caca,
tí@.

CONTRINCARIO: Némesis, enemigo absoluto. Término formado por la unión de «contrincante»
y «adversario» en un sólo vocablo.

CONTUBERNIO JUDEOCOMUNISTA: Dícese de la entrega al acto sexual de seres de estas
dos especies, especialmente si se trata del camarada Sovietlover Koba y de la judía reconvertida
Sith.

CH

CHORREZ: Gilipollada, chorrada dicha de un modo Guayante.

CHULOCHARCAS: Ser inferior al chuloputas, incluso al chulopiscinas o al chuloplaya, que se
prodiga en ambientes canis efectuando vanos intentos de ligar con mujeres normales y/o Guayantes.

D

DEGÜOL: Dícese de toda situación inexplicable con palabras. Véase Murakami.

DE LA VIDA: Coletilla que puede añadirse a cualquier término para enfatizarlo.

E

EGOSEXUAL: Dícese de aquella persona que encuentra la satisfacción sexual de forma personal e intransferible, sin necesidad de seres que complementen. Véase Guayante.

EN POTENCIA: Coletilla aplicable a los calificativos para enfatizar su expresión. Ejemplo de uso:
«Es un imbécil en potencia».

ERÓTICOFESTIVO: Situación que combina ambas características en una suerte de película
porno amateur y no rutinaria.

ESFOZAMENACLICACUALPITAFURIOSA: Cunnilingus brutal.

ESPEJO: Dícese de aquellos espécimenes masculinos, y, especialmente, de aquellos cuya
procedencia es éuscara, que practican el onanismo Yomimeconmigo, es decir, para llevar a cabo el acto utilizan espejos para autosatisfacerse sexualmente.

ESTAR A PIOLAS: No percatarse de las sutilidades.

EUNUCO EMOCIONAL: Sinónimo de Espejo. Persona incapaz de la mínima empatía hacia sus
congéneres al estar demasiado preocupado por sus viscisitudes.

EUSKO-: Prefijo aplicable a cualquier persona y/u objeto de procedencia éuscara. Se utiliza
seguido de cualquier adjetivo o apelativo que le identifique. Véase Euskolakasito.

EUSKOLAKASITO: Dícese del secsicomunista conocido como Knon. Usado como apelativo
cariñoso.

F

F DE FEDOR: Situación o persona que produce una gran peste, ya sea física o emocional.

FLAS FLAS FLAS: Práctica fetichista extraña propia de los Guayantes que consiste en golpear
testículos ajenos para su propio resarcimiento moral.

FLIPPING: Véase Aluciflotar.

FUERTEMENTE: Adverbio cuantitativo que expresa el gran nivel de aquello que complementa.
Ejemplo de uso: «Se droga fuertemente».

FUSTACAR: Acto sexual pasional, de épicas y míticas proporciones.

G

GALLINÁCEA: Dícese de la mujer cejijunta y rubia de bote que engatusa a personas con el único
fin de divertirse.

GUAYANTE: Ser superior que puebla la Tierra para redimirla de pecados y gilipolleces varias. Se da especialmente en la zona llamada Guayanland, aunque también pueden encontrarse espécimenes dispersos por el resto de la orografía. Este diccionario hecatombiano, por supuesto, está escrito por guayantes.

H

HECATOMBE: Dícese del estado supremo de la consciencia hecatombiana. Leitmotiv.

HEIDI: Estado mental tierno e infantil, solícito de mimos.

HELGA: Transformación producida en la persona, especialmente en la directora de este
diccionario, que la lleva a destruir todo a su paso, ya sea real o virtualmente.

HELLYEAH: Estar tácita y absolutamente de acuerdo en alguna cuestión determinada.

I

IGNORANTE DE LA VIDA: Dícese de aquella persona que, en su estulticia, niega cualquier
pertenencia al colectivo de Mongopléjicos mentales, haciéndola patente.

INSENSIBLE: Adjetivo calificativo aplicado a personas cuya sensibilidad suele encontrarse en sus órganos genitales. Ejemplo de uso: «Menudos muslos para hacer filetes», «Deu», como toda
despedida.

JKL

LADRAR: Acción que, en émulo de habla, sólo demuestra el ejemplo de estupidez congénita de la
persona. Ejemplo de uso: «¿Qué ladras, tí@?»

M

MATOJO: Dícese del vello púbico femenino que más que vello parece barba.

MEDIAHOSTIA: Dícese del Eusko que se jacta de ser lo más de lo más y luego cuando ve a un
astur le tiemblan las piernas por si le desafía a beber y/o Fustacar.

ME TIRA DEL FLAI: Expresión que indica indiferencia.

MIRADA DE COCODRILO: Situación en la que una persona se encuentra entre las piernas de
otra dedicándose al sexo oral y la mira sugerente y lascivamente desde su posición con clara
intención de provocar.

MIRAR DESDE EL PEDESTAL DE MI INDIFERENCIA: Conjugado. Se utiliza para expresar
un Me tira del flai máximo.

MOLAMILK: Excelso, ínclito, afamado, referido a objetos y/o personas.

MONGOPLÉJICO: Dícese de aquella persona -u.t.c. Engendro- que supera los límites de la
tontuna ordinaria.

MUERTE Y DESTRUCCIÓN: Grito Guayante aplicable a cualquier caso de desesperación.

MURAKAMI: Surrealista o extraño. Friki. Aplicable a toda palabra de la que se desconoce
calificativo.

N

NABOMAN: Hombre de gran apetito, voracidad sexual y con unas dotes penísticas excelentes, tanto de longitud como de grosor. Se suele acompañar el término con una canción ciertamente parecida a Spidercerdo: ¡Naboman, Naboman, te viola en los callejones, es Naboman!

NEXUS: Típico ser levantino de elevada efervescencia sexual que se excita hasta con un botijo.
Prototipo de hombre de las películas casposas del postfranquismo.

NO ME NACE, PERO CHORREO: Expresión vulgar que hace referencia a una total carencia de
sentimientos -Véase Eunuco emocional- acompañada de una alta excitación sexual.

Ñ

ÑAÑAÑA: Ampliable y reducible. Grito Guayante polivalente.

ÑORDO: Inútil, inservible.

O

OINK: La Palabra. Tabú en muchas culturas debido a su poder.

P

PENEPALPITANTE: Miembro viril en estado de máxima excitación que parece tener vida propia y pega brincos.

PERROFLAUTA: Adolescente virgen que va de follador nato. Piojoso que siempre va
acompañado de perro y flauta. Paradigma del anarcoguay modelno.

PETRONILA: Término con el que se nombra a la Muerte coloquial o familiarmente.

PINFLOI: Término vulgar aplicado a todo flipado de la vida que se ilusiona con el leve sonido de
la maraca.

PUTAMUÁ: Saludo efusivo entre Guayantes del género femenino. Se responde con Zorramuá.

QR

ROMPECUELLOS: Táctica secreta de las mujeres Guayantes consistente en disimular a
la vez que un generoso escote se abre con cuidado con el único fin de asegurar la egosexualidad
partenogenética.

S

SANGUIJUELA EMOCIONAL: Dícese de todo aquel aprovechado de la buena voluntad ajena.

SOCIOLISTO: Dícese de la persona que, pretendiendo ser socialista, empaña el nombre de tan
digna opción política. Ejemplo: Leire Pajín, Bibiana Aído, Pepe Blanco.

SOVIETLOVER: Dícese de aquel partidario del estalinismo más anacrónico que pretende parecer un casanova aun cuando su índice de relaciones sexuales, siquiera relaciones con otras hembras, es nulo.

STEVEN SEAGAL DE CÁRITAS: Dícese del Tirillas tinerfeño conocido como Kahlenberg. Su
apodo viene dado por la tendencia a hacerse notar sin moverse un pelo de la placa de gomina
-puesto que no tiene- y del elevado número de visitas a esta institución ¿sin ánimo de lucro?
eclesiástica.

T

TARZANITO: Cada una de las rastas que se forman por la crecida desmesurada del Matojo.

TIRILLAS: Dícese de la persona que no aguanta dos polvos sin desmontarse debido a su
enclenque figura. Véase Steven Seagal de Cáritas.

TRONADO: Dícese de la persona cuyas facultades mentales no se encuentran en estado óptimo.

U

ÜBER-: Prefijo que indica el máximo exponente del calificativo al que precede.

ÜBERLOLQUIT: Estado máximo de Ay que me lol por el que una persona tiene que dejar lo que
está haciendo a riesgo de un ataque de micción provocado por la risa.

V

VETE A LA CACA, TÍ@: Expresión que indica el deseo de que se deje en paz a la persona que lo
menciona. Ejemplo: «Déjame en paz, Mongopléjico».

W

www.comprateunamigo.com: Zasca impresionante que indica Vete a la caca, tí@.

XY

YOMIMECONMIGO: Véase Espejo.

Z

ZASCA: Hostia moral. Dícese de la frase o situación que producen un apocamiento dialéctico del
interlocutor.

ZORRAMUÁ: Véase Putamuá.

...

...: Expresión que expresa el deseo de destruir. Ejemplo de uso: «Ni me hables porque te como el
alma».

0-9

10 EUROS: Muestra máxima de la tacañería vasca, no catalana, en contra de lo que se pudiere
pensar inicialmente. Tope de dinero a gastar en detalles para la pareja por parte de estos
espécimenes.

martes, 16 de junio de 2009

Olvido versus huellas

Conejito se había sentado en un banco del parque. Estaba cansada de huir de si misma y necesitaba un respiro. Se sentía diminuta entre aquella marabunta de niños gritones y madres ultrahormonadas desprendiendo preocupaciones que le quedaban tan lejanas. Que si los pañales son muy caros, que si la peluquería de la hija de la amiga de la prima de nosequién hacía la manicura gratis, que si el sexo después de parir resultaba más placentero (ahí no pudo evitar poner la parabólica), y un sinfin de conversaciones cruzadas que iban y venían como las primeras hojas del otoño al caer.

Miraba a su alrededor y se deleitaba entre los colores que se movían, y, de vez en cuando, pegaba una patada de kárate al aire para desperdigar a las ratas voladoras a.k.a. llamadas palomas que la gente alimenta con miguitas de pan y que resultan desquiciantemente molestas con su aleteo y los regurgitos que profieren al acercarse.

Cuando planeaba un ataque imperioso a una paloma que se había posado sobre su pie, en el banco de enfrente reclinó las posaderas un hombre. Estaba algo desaseado, con barba de varios días, pero, lo reconoció a los pocos segundos. El baúl de la memoria se abrió por el capítulo de relaciones infructuosas pasadas y allí encontró al maduro barbudo. Era A, su profesor de Historia en la facultad. No daba crédito, ¿cómo? ¿aquí? ¿ahora?. Sus ojos pasearon por la cara del inesperado intruso de sus cavilaciones, y no encontraba por ningún sitio aquella sonrisa que la había hecho perder la cabeza, esos labios que habían ocupado las horas muertas de estudio. Hoy, su boca era una linea fina horizontal trazada a desgana.

Le costó recordar. Tiempo atrás había sido una aventura arriesgada que le desbocaba el corazón. Y hoy, simplemente era una imagen borrosa del pasado. Cerró los ojos y evocó las excusas para ir a su despacho, los papeles volando por la habitación, la mesa reutilizada para dar rienda suelta a sus deseos, los besos atrapados en clandestinidad y, al final, el dolor. La sensación amarga que sube desde la boca del estómago a la garganta y te impide respirar con normalidad.
Conejito había sufrido cuando su profesor, arrastrado por la situación, le propuso dejarlo todo, que sólo ella revolucionaba su interior y la necesitaba a su lado para sentirse vivo. Ella no pudo corresponderle, tuvo miedo por primera vez en su vida. Miedo a lo desconocido, miedo a convertirse en el último cartucho de un hombre con demasiado pasado, miedo de ser un juguete y no poder controlar la situación. Cobardía como método de autodefensa. Y no le había ido tan mal, hasta el punto, que si no hubiera sido por esa maldita casualidad, no habría actuado de Pandora.

Sin embargo, él, parecía una sombra de lo que había sido. Un espectro del olvido con cicatrices, arrugas y manos temblorosas. En su cara se reflejaban dos huellas de tristeza alrededor de la otrora boca sugerente. No pudo evitar sentirse culpable de esas marcas vitales y de ver cómo una misma vivencia puede afectar a las partes de forma tan diferente.

¿Hasta qué punto pasamos página, olvidamos y encerramos en nuestro recuerdo a personas que han significado tanto para nosotros? ¿Hasta qué punto los demás olvidan que, hubo un momento, que nosotros éramos la mecha que encendía sus ilusiones?

Conejito pasó la mano por su frente, y sonrió. Sí, allí estaba la cicatriz. Una leve marca imperceptible a simple vista, como recuerdo de una tarde desenfrenada y aparatosamente accidentada con su profesor. Sí, pensó, por mucho que quiera olvidar, las huellas emocionales se reflejan en la piel.


lunes, 15 de junio de 2009

Sinceridad versus diplomacia

Rezaba Lao Tsé allá por los años dorados de China :

Las palabras que dicen la verdad no son hermosas,
las palabras hermosas no dicen la verdad.
El hombre bueno no se enorgullece,
el que se enorgullece no es un hombre bueno.
El sabio no es culto,
el culto no es sabio.

El sabio no acumula posesiones.
Cuanto más da a los demás, mayor es su riqueza.
Cuanto más entrega, tanto más recibe.
El Tao del cielo beneficia sin perjudicar.
El Tao del sabio obra sin oponerse.

Tomando la primera frase como referencia, un conejito ha de enfrentarse a dos preguntas cruciales en la vida. Para vosotros, homínidos masculinos que presumís de hablar un lenguaje sin autovía de doble sentido, es fácil: ¿Me quieres? o ¿Te caen bien mis amigas? , a lo que vosotros respondéis con cara de haba, y boca pequeña, un sí de Moratín casi imperceptible.

Pero vuestras capciosas preguntas, nos ponen en un membrete. Y es que, nunca fallan:

-¿Qué te parece,es grande o pequeña?

-¿Qué tal he estado,has disfrutado tanto como yo? (cara de satisfacción por trabajo bien hecho incluída)


Cuando te hacen la primera pregunta, no suele ser en una situación cómoda. Una piensa: vale, estoy en pelotas, y se supone que debería desnudar también mis deseos y sentimientos, pero caray, ¡menuda preguntita! . Y es que, conejos, digamos lo que digamos, hay un alto riesgo de meter la pata.

Por una parte, si te pones en plan Doctora Ochoa a enumerar las virtudes fálicas de tu amante, admirando la deliciosa curvatura de su miembro, tamaña, grosor, etcétera, él puede pensar, y lo que es peor, soltar a bocajarro: Tú has visto demasiadas pollas. ¡MEEEEC ERROR! Señor, que lo mío es una cuestión de interés puramente anatómico.

Por otra parte, si te reservas el derecho a opinar, o sueltas el tan socorrido: no sé, me parece bien, tampoco he visto muchas para comparar, su cerebro masculino lo traduce como: Esta tía es una mojigata.

Moraleja: da igual lo que contestes, él entenderá lo que quiere oir. Que su pene es el más mejor del universo, una herramienta capaz de hacer los túneles de la M-30. Y, por norma general, cuanto más pequeño es el tamaño del pene, la probabilidad de que se crean la respuesta diplomática es mayor.

Después de pasar ese apuro, y cuando crees que vas a poder fumarte el puñetero cigarrillo tranquila, viene la segunda carga de profundidad. ¿Y ahora yo que digo?

Si respondemos: , eres todo un león de la sabana, malo. Y malo, porque creerá que lo hace tremendamente bien y el rendimiento de sus posteriores coitos irá de mal en peor. En este caso, el amigo Pingüino Avelino te ayudará.

Si respondemos: no, la verdad es que me has dejado a medias, malo también. Porque, querido conejito, acabas de herir en lo más profundo el orgullo del machus ibericus. Ellos no tienen la culpa de que nosotras seamos tan complejas y nos gusten los juegos preliminares más que un lápiz a un tonto, y él ha hecho lo que ha podido, y nunca nunca nadie se había quejado con anterioridad. Claro, porque los conejitos anteriores habían sido diplomáticos.

¿La solución? Un curso avanzado de relaciones diplomáticas horizontales sobre un entorno hostil de edredones nórdicos.

Soltería versus Comodidad.

Se había acostumbrado al cálido tacto de su pelaje. Los inviernos eran duros y necesitaba un cobijo en el que resguardarse las tediosas tardes de resaca. Allí, entre un montón de revistas y publicaciones dominicales, emergía la sensación de desasosiego. Las preguntas se agolpaban en su conejil cabeza sin un orden lógico ni concreto: ¿Qué coño estoy haciendo con mi vida? ¿A esto se reduce el amor cuando no queda nada por descubrir? ¿Por qué la gente se dedica a sacarse pelotillas del ombligo? ¿Si sigo con este ritmo de vodkas con limón por sábado me quedaré tonta?

Últimamente nada tenía sentido, su vida de pareja se limitaba a encender la televisión y cruzar comentarios tópicos y típicos, como si fueran Pimpinela a pocas revoluciones. Él, en cambio, parecía gozar de esa "paz" y "estabilidad", con ese rictus de autocomplacencia que tanto la sacaba de quicio. Y ahí estaba, tirado en el sofá como un saco de patatas y su pánfila cara. No quedaba nada del tipo interesante y contestatario que la había subyugado. Ahora sus máximas aspiraciones eran la vida en común, pasearse por casa en calzoncillos y calcetines ( ¿quién les habrá dicho que así suben la libido?) y pasarse las pantallitas de un juego matarife en su XBOX360.

Ella se levantó, encendió un cigarro y se asomó a la ventana. La calle desierta le recordaba su propia soledad, y quiso ponerse a gritar. El humo, la rutina, la comodidad la ahogaban y no aguantaba más. La sola idea de que si vida se reduciría a una concatenación de domingos escuchándole insultar a una pantalla de plasma le golpeó la boca del estómago y reaccionó. Vaya sí lo hizo.

Apagó el cigarro, y se dirigió hacia él:

- Me marcho.
- Ah vale, si sales cómprame tabaco que ya me he fumado el tuyo.
- No, imbécil, me marcho y no vuelvo.
- ¿Qué dices? ¿Estás bien?
- Sí, estoy perfectamente, lo que no está bien es todo esto, tú, nosotros, y la puta comodidad que te has buscado a costa de mis sueños.
- Espera que apague la consola... eh... ¿Qué coño haces? ... ¡ESPERA! ¿Me dejas? ¿Dónde vas a ir tú, que te hundes por nada?

Los gritos retumbaban por el pasillo de la escalera y en su cabeza mientras bajaba los escalones de tres en tres, sintiendo como su corazón golpeaba en las sienes. Después de tanto tiempo el pelele que se autodenominaba a si mismo hardcore gamer no se había enterado de que los conejos diabólicos siempre salen a flote. Quizás el mundo resulte hostil, pero duele más esconderse tras el manto de la rutina.